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Prevención de los Riesgos en Sexualidad

Factores que ponen en riesgo la sexualidad 

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Cualquier persona que practique el sexo corre el riesgo de contraer una Infección de Transmisión Sexual (ITS).

Las infecciones de transmisión sexual pueden afectar a hombres y mujeres, jóvenes y viejos, homosexuales y heterosexuales.

Existen determinados factores que aumentan las posibilidades de que una persona contraiga una infección de transmisión sexual:

  • La actividad sexual a temprana edad. Cuanto menor es la edad en la que se comienza a mantener relaciones sexuales, mayores son las probabilidades de una persona de contraer una infección de transmisión sexual pues a edades tempranas hay baja percepción del riesgo, falta de habilidad para negociar con la pareja el uso de un método de prevención... 
  • Numerosas parejas sexuales. Las personas que tienen contacto sexual con muchas parejas diferentes corren un mayor riesgo que quienes permanecen con la misma pareja.
  • Sexo sin protección. El preservativo o condón (masculino o femenino) es el único método anticonceptivo que reduce el riesgo de contraer una infección de transmisión sexual. Los espermicidas, diafragmas y demás métodos anticonceptivos pueden contribuir a prevenir el embarazo, pero no protegen contra las infecciones de transmisión sexual.

El Embarazo No Deseado (END), de la misma forma que las ITS, se asocia con frecuencia a determinadas conductas:

  • Inicio precoz de las relaciones sexuales, ya que supone menor información y madurez para afrontarlas.
  • Utilización inconstante de medidas de anticoncepción.
  • Múltiples parejas sexuales.
  • Prostitución y consumo de drogas.

Los embarazos en menores de 20 años presentan el doble de riesgos físicos para la madre y el recién nacido: menor peso al nacer, parto distócico, prematuridad...etc; y mentales como inestabilidad emocional, culpabilidad, ansiedad, depresión…etc.

Desde el punto de vista social, está ampliamente reconocido que el embarazo en adolescentes y la maternidad temprana están asociados a factores como el fracaso escolar, el aislamiento social o la pobreza.